La Granjaladera

 

Morado y azul - Masaya Llavaneras Blanco

Morado y azul – Masaya Llavaneras Blanco

Nido triplex - Masaya Llavaneras Blanco

Nido triplex – Masaya Llavaneras Blanco

Una flor del limonero - Masaya Llavaneras Blanco

Una flor del limonero – Masaya Llavaneras Blanco

Un limón del limonero - Masaya Llavaneras Blanco

Un limón del limonero – Masaya Llavaneras Blanco

Un nido escondido - Masaya Llavaneras Blanco

Un nido escondido – Masaya Llavaneras Blanco

Toby es guapo - Masaya Llavaneras Blanco

Toby es guapo – Masaya Llavaneras Blanco

Rocío al atardecer - Antulio Rosales

Rocío al atardecer – Antulio Rosales

Sirius - Masaya Llavaneras Blanco

Sirius – Masaya Llavaneras Blanco

¿Qué habría pintado Reverón? - Masaya Llavaneras Blanco

¿Qué habría pintado Reverón? – Masaya Llavaneras Blanco

VM in paradise - Masaya Llavaneras Blanco

VM in paradise – Masaya Llavaneras Blanco

Splash - Masaya Llavaneras Blanco

Splash – Masaya Llavaneras Blanco

El Fogón - Antulio Rosales

El Fogón – Antulio Rosales

Arroz con Pollo - Antulio Rosales

Arroz con Pollo – Antulio Rosales

El Gran Samán - Masaya Llavaneras Blanco

El Gran Samán – Masaya Llavaneras Blanco

Las ollas - Antulio Rosales

Las ollas – Antulio Rosales

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Naturaleza Caracas

Floreada - Antulio Rosales

Floreada – Antulio Rosales

 

Puyuda - Antulio Rosales

Puyuda – Antulio Rosales

 

Escondida - Antulio Rosales

Escondida – Antulio Rosales

Mojada, Quebrada Quintero - Antulio Rosales

Mojada, Quebrada Quintero – Antulio Rosales

 

Salada, no-Caracas, San Francisquito - Antulio Rosales

Salada, no-Caracas, San Francisquito – Antulio Rosales

 

¡Vamos al Ávila! - Masaya Llavaneras Blanco

Caminada, en el Ávila – Masaya Llavaneras Blanco

Ah, Caracas - Masaya Llavaneras Blanco

Ah, Caracas – Masaya Llavaneras Blanco

 

El segundo martirio de Guaicaipuro

Pintas de la protesta del 4 de marzo en los laterales del MP. Al día siguiente no quedaba ninguna. Foto de Masaya Llavaneras Blanco.

Pintas de la protesta del 4 de marzo en los laterales del MP. Al día siguiente no quedaba ninguna. Foto de Masaya Llavaneras Blanco.

Venezuela inició el duelo dos días antes de lo que muchos piensan. El 3 de Marzo fue asesinado el Cacique Sabino Romero a pesar de constantes denuncias de que se encontraba bajo amenaza de muerte. El 4 de marzo fuimos algunos y algunas a protestar frente a la sede principal del Ministerio Público en Caracas. Al día siguiente falleció el Presidente Chávez. El duelo se extendió y fue reconocido por sus partidarios y adversarios. No debemos olvidar sin embargo, al Cacique Sabino y su lucha por la demarcación del territorio ancestral de su pueblo.

Acá publicamos la declaración leída por Esteban Emilio Monsonyi en la citada protesta. Fuente: http://www.aporrea.org/movil/actualidad/a161341.html

Esteban Emilio Monsonyi leyendo esta declaración frente al Ministerio Público el pasado 4 de marzo.Foto de Masaya Llavaneras Blanco.

Esteban Emilio Monsonyi leyendo esta declaración frente al Ministerio Público el pasado 4 de marzo.
Foto de Masaya Llavaneras Blanco.

Fue el día de ayer cuando ocurrió el segundo asesinato alevoso del Protomártir de la Independencia Venezolana, el conocidísimo y emblemático cacique Guaicaipuro. Es verdad que en la presente ocasión se trata de otro pro-hombre indígena, también de origen karibe, cuyo nombre es Sabino Romero, pero su lucha fue por las mismas causas y su muerte ocurrió en circunstancias similares. En otras palabras, ahora en el siglo XXI se presentan para los pueblos indígenas situaciones análogas a las que condujeron a la destrucción y cuasi-exterminio de muchos pueblos hermanos, ya en la conquista ibérica que comenzara en el siglo XVI. No es el momento de extenderme ahora en estos hechos, pero lo que sí quiero destacar es que jamás de los jamases hubiera pensado que ese segundo martirio ocurriría bajo la égida de un Gobierno que se autodefine como revolucionario, precisamente el mismo que a la vuelta del milenio les devolvió los derechos colectivos y la visibilidad social a nuestros pueblos y comunidades originarios.

Protesta frente al MP. 4 de marzo, 2013. Foto de Oswaldo Pacheco Guzmán.

Protesta frente al MP. 4 de marzo, 2013. Foto de Oswaldo Pacheco Guzmán.

El resumen de lo ocurrido no es tan difícil de elaborar, pero hay que calar muy hondo para precisar las múltiples razones y antecedentes –inscritos en su contexto específico– que condujeron a este crimen atroz e imperdonable. Todo indica que los autores materiales del magnicidio fueron sicarios a sueldo pagados por personeros de la asociación local perijanera de ganaderos con los cuales las comunidades indígenas yukpa y barí, también algunas wayuu, sostienen un conflicto de largas décadas en defensa de sus tierras, culturas y su existencia misma como pueblos y seres humanos. Allí interviene también la negligencia y ambigüedad de ciertas instituciones y autoridades, civiles y militares, del Estado Venezolano que no han realizado en forma idónea las demarcaciones territoriales, tampoco han querido pagar las bienhechurías exigidas por los ganaderos, y hasta pesa sobre algunos funcionarios de distintos rangos y niveles la acusación de connivencia y complicidad con los terratenientes y sus intereses anti-indígenas. Ello es tan notorio que en el presente momento el Poder Judicial viene persiguiendo con ensañamiento a las personalidades y organizaciones que más han defendido al pueblo yukpa, mientras que los verdaderos victimarios son encubiertos con el velo de la impunidad.

Protesta frente al MP. 4 de marzo, 2013. Foto de Oswaldo Pacheco Guzmán.

Protesta frente al MP. 4 de marzo, 2013. Foto de Oswaldo Pacheco Guzmán.

Sin embargo, desafortunadamente el problema no se detiene allí, Venezuela, al igual que otros países del Continente –progresistas y de tendencia neoliberal, sin mayores distingos– se han entregado a una feroz competencia por la exploración, explotación y comercialización a una escala antes jamás conocida de los minerales que yacen en su subsuelo, junto a otros proyectos hiper-desarrollistas que conspiran contra el ambiente primigenio, su biodiversidad, los pueblos indígenas y afrodescendientes y comunidades campesinas, por igual. Ya en nuestro país las regiones y zonas de mayor vulnerabilidad ecológica han sido repartidas, los convenios sobre minería intensiva fueron suscritos y su ejecución se ha iniciado con diversas compañías trasnacionales respaldadas por países como: China, Rusia, Irán, España, Brasil, Canadá, Estados Unidos, y otras estrellas de este nuevo firmamento de potencias multipolares, obcecadas por la propensión al dominio energético y geopolítico. Se percibe con toda claridad que en tales condiciones cualquier intento serio de demarcación equitativa de las tierras indígenas, que hasta ahora no se ha hecho en Venezuela, en el futuro va a ser imposible. Y junto con el estrangulamiento de los pueblos ancestrales y las comunidades tradicionales se acabará igualmente la integridad ecológica y ambiental de nuestro país, incluyendo sus fuentes acuíferas y proveedoras de oxígeno, en aras de un hiper-desarrollismo demencial.

Protesta frente al Ministerio Público el pasado 4 de marzo.Foto de Masaya Llavaneras Blanco.

Protesta frente al Ministerio Público el pasado 4 de marzo.
Foto de Oswaldo Pacheco Guzmán.

Éste es también el fondo del drama de los pueblos de Perijá, entre ellos los heroicos yukpa cuyo Guaicaipuro –llamado esta vez Sabino Romero– fuera recientemente inmolado en la forma más inicua. Si en Perijá no existiesen reservas de carbón y otros minerales, ya las demarcaciones estarían hechas hace mucho tiempo y se respiraría un relativo clima de paz y concordia, aun en medio de los problemas subsistentes. Ello no será posible mientras dure la adicción de nuestros gobiernos –y del estamento político de todas las tendencias– al extractivismo y a las cómodas regalías. En virtud de lo cual la única manera de ponerle un parado a la presente situación es revisar, reglamentar y redimensionar, por consenso entre todos los actores sociales involucrados y en especial los más vulnerables, dichas actividades hasta lograr una solución equilibrada con todas las dificultades que esto implica. Solo entonces podría iniciarse un proceso de transformación revolucionaria, con un eco-etnosocialismo como paradigma alternativo, en pro de la defensa del Planeta y de todos los seres que lo habitan.

Dr. Esteban Emilio Mosonyi.
Caracas, 4 de marzo de 2013.

Cantando-protestando "Pa' Sabino" frente al MP el pasado 4 de marzo.Foto de Masaya Llavaneras Blanco.

Cantando-protestando “Pa’ Sabino” frente al MP el pasado 4 de marzo.
Foto de Masaya Llavaneras Blanco.

Escucha “Pa’ Sabino” acá:  http://www.ivoox.com/pa-sabino_md_1833707_1.mp3″

Protesta frente al Ministerio Público el pasado 4 de marzo.Foto de Oswaldo Pacheco Guzmán.

Protesta frente al Ministerio Público el pasado 4 de marzo.
Foto de Oswaldo Pacheco Guzmán.

Islandia en Maracay

Lucas Fjord, Plaza Bolívar

Clementina Lima, Heladero

Lucas Fjord, Aguacates

Lucas Fjord, Un raspao

Lucas Fjord, Patinetero en la plaza

Lucas Fjord, Samán del Hotel Maracay

La Gata, Clementina Lima

Clementina Lima, Simón

Clementina Lima, La vuelta al mundo

Clementina Lima, Zol

Antulio Rosales, Las montañas de Maracay

C a r a c a s ( II )

Image

Clementina Lima, Arregladitos

Clementina Lima, Sin título/ Untitled

Clementina Lima, Camionetica hasta la victoria

Lucas Fjord, Parque de La Candelaria

David González, El Valle

Andrés García, Sincretismo religioso, 2008

César Hernández, sin título/untitled

Clementina Lima, Materos del 23

Lucas Fjord, Niña de Platanal

César Hernández, sin título/untitled

Clementina Lima, Caracas surealista. Surrealist Caracas.

Andrés García, Desde el Ávila, 2005

Lucas Fjord, Las estrellas del Teresa Carreño

Lucas Fjord, Ferrenquín

Andrés García, Ciudad Gótica/Gotham City, 2008

C a r a c a s (I)

Haciendo tiempo. Killing time.
By Clementina Lima.

Complicada, querida y malquerida.
Maltratadora. Maltratada.

Caracas tiene su luz, y sus colores.
Guacamayas que atraviesan el cielo a las 5 de la tarde.
Muchos rostros. Sonidos.
Mucha gente haciendo cosas. Gente que mira mucho. Gente parlanchina.

Caracas está de cumpleaños. Ella tiene su gracia y a veces la porta.
A veces está allí y pasa inadvertida.
A veces apabulla.

Caracas ha sido el lugar desde donde soñamos, con mucha intensidad, nuestros más recientes sueños.

Por esto y más, islandiacaravan le rinde un modesto homenaje con esta y otras exposiciones por venir. Si te quieres unir al homenaje escribe a clementinalimalimon@gmail.com.

Caracas.

Complicated. Loved, badly loved.
Mistreated. Abusive.

Caracas has her own light, her colors.
Macaws crossing the sky at 5pm.
Many faces. Sounds.
Many people doing things. People that stare a lot. Talkative people.

It is her birthday. She has her own grace and sometime even gets to wear it.
Sometimes her grace is there and is left unnoticed.
Sometimes Caracas is overwhelming.

Caracas has been the place from where we have dreamt, very intensively, our latest dreams.

For these and other reasons, islandiacaravan pays a modest tribute to Caracas through this exhibit and others to come. If you want to join in the tribute please write to clementinalimalimon@gmail.com.

Vendedor de café. Coffee Seller. Al lado de la Catedral. Beside the cathedral.
By Clementina Lima

Campaña.Campaign.
By Clementina Lima

Marionetas. Plaza El Venezolano.
By Clementina Lima

Sellers. Vendedores.
By Clementina Lima

Pasillo al 23 de Enero. Path to the 23 de Enero.
By Clementina Lima

Vendiendo con estilo. Esq. San Jacinto.
By Clementina Lima

El cielo de la Catedral. The Cathedral’s sky.
By Clementina Lima

Patinetero. Skater. Av. Urdaneta.
By Clementina Lima

Fotografiando burbujas. Photographing bubbles.
By Clementina Lima

Street Seller. Vendedor. Plaza Bolívar.
By Clementina Lima

The photographer. La fotógrafa. Plaza el Venezolano.
By Clementina Lima