El segundo martirio de Guaicaipuro

Pintas de la protesta del 4 de marzo en los laterales del MP. Al día siguiente no quedaba ninguna. Foto de Masaya Llavaneras Blanco.

Pintas de la protesta del 4 de marzo en los laterales del MP. Al día siguiente no quedaba ninguna. Foto de Masaya Llavaneras Blanco.

Venezuela inició el duelo dos días antes de lo que muchos piensan. El 3 de Marzo fue asesinado el Cacique Sabino Romero a pesar de constantes denuncias de que se encontraba bajo amenaza de muerte. El 4 de marzo fuimos algunos y algunas a protestar frente a la sede principal del Ministerio Público en Caracas. Al día siguiente falleció el Presidente Chávez. El duelo se extendió y fue reconocido por sus partidarios y adversarios. No debemos olvidar sin embargo, al Cacique Sabino y su lucha por la demarcación del territorio ancestral de su pueblo.

Acá publicamos la declaración leída por Esteban Emilio Monsonyi en la citada protesta. Fuente: http://www.aporrea.org/movil/actualidad/a161341.html

Esteban Emilio Monsonyi leyendo esta declaración frente al Ministerio Público el pasado 4 de marzo.Foto de Masaya Llavaneras Blanco.

Esteban Emilio Monsonyi leyendo esta declaración frente al Ministerio Público el pasado 4 de marzo.
Foto de Masaya Llavaneras Blanco.

Fue el día de ayer cuando ocurrió el segundo asesinato alevoso del Protomártir de la Independencia Venezolana, el conocidísimo y emblemático cacique Guaicaipuro. Es verdad que en la presente ocasión se trata de otro pro-hombre indígena, también de origen karibe, cuyo nombre es Sabino Romero, pero su lucha fue por las mismas causas y su muerte ocurrió en circunstancias similares. En otras palabras, ahora en el siglo XXI se presentan para los pueblos indígenas situaciones análogas a las que condujeron a la destrucción y cuasi-exterminio de muchos pueblos hermanos, ya en la conquista ibérica que comenzara en el siglo XVI. No es el momento de extenderme ahora en estos hechos, pero lo que sí quiero destacar es que jamás de los jamases hubiera pensado que ese segundo martirio ocurriría bajo la égida de un Gobierno que se autodefine como revolucionario, precisamente el mismo que a la vuelta del milenio les devolvió los derechos colectivos y la visibilidad social a nuestros pueblos y comunidades originarios.

Protesta frente al MP. 4 de marzo, 2013. Foto de Oswaldo Pacheco Guzmán.

Protesta frente al MP. 4 de marzo, 2013. Foto de Oswaldo Pacheco Guzmán.

El resumen de lo ocurrido no es tan difícil de elaborar, pero hay que calar muy hondo para precisar las múltiples razones y antecedentes –inscritos en su contexto específico– que condujeron a este crimen atroz e imperdonable. Todo indica que los autores materiales del magnicidio fueron sicarios a sueldo pagados por personeros de la asociación local perijanera de ganaderos con los cuales las comunidades indígenas yukpa y barí, también algunas wayuu, sostienen un conflicto de largas décadas en defensa de sus tierras, culturas y su existencia misma como pueblos y seres humanos. Allí interviene también la negligencia y ambigüedad de ciertas instituciones y autoridades, civiles y militares, del Estado Venezolano que no han realizado en forma idónea las demarcaciones territoriales, tampoco han querido pagar las bienhechurías exigidas por los ganaderos, y hasta pesa sobre algunos funcionarios de distintos rangos y niveles la acusación de connivencia y complicidad con los terratenientes y sus intereses anti-indígenas. Ello es tan notorio que en el presente momento el Poder Judicial viene persiguiendo con ensañamiento a las personalidades y organizaciones que más han defendido al pueblo yukpa, mientras que los verdaderos victimarios son encubiertos con el velo de la impunidad.

Protesta frente al MP. 4 de marzo, 2013. Foto de Oswaldo Pacheco Guzmán.

Protesta frente al MP. 4 de marzo, 2013. Foto de Oswaldo Pacheco Guzmán.

Sin embargo, desafortunadamente el problema no se detiene allí, Venezuela, al igual que otros países del Continente –progresistas y de tendencia neoliberal, sin mayores distingos– se han entregado a una feroz competencia por la exploración, explotación y comercialización a una escala antes jamás conocida de los minerales que yacen en su subsuelo, junto a otros proyectos hiper-desarrollistas que conspiran contra el ambiente primigenio, su biodiversidad, los pueblos indígenas y afrodescendientes y comunidades campesinas, por igual. Ya en nuestro país las regiones y zonas de mayor vulnerabilidad ecológica han sido repartidas, los convenios sobre minería intensiva fueron suscritos y su ejecución se ha iniciado con diversas compañías trasnacionales respaldadas por países como: China, Rusia, Irán, España, Brasil, Canadá, Estados Unidos, y otras estrellas de este nuevo firmamento de potencias multipolares, obcecadas por la propensión al dominio energético y geopolítico. Se percibe con toda claridad que en tales condiciones cualquier intento serio de demarcación equitativa de las tierras indígenas, que hasta ahora no se ha hecho en Venezuela, en el futuro va a ser imposible. Y junto con el estrangulamiento de los pueblos ancestrales y las comunidades tradicionales se acabará igualmente la integridad ecológica y ambiental de nuestro país, incluyendo sus fuentes acuíferas y proveedoras de oxígeno, en aras de un hiper-desarrollismo demencial.

Protesta frente al Ministerio Público el pasado 4 de marzo.Foto de Masaya Llavaneras Blanco.

Protesta frente al Ministerio Público el pasado 4 de marzo.
Foto de Oswaldo Pacheco Guzmán.

Éste es también el fondo del drama de los pueblos de Perijá, entre ellos los heroicos yukpa cuyo Guaicaipuro –llamado esta vez Sabino Romero– fuera recientemente inmolado en la forma más inicua. Si en Perijá no existiesen reservas de carbón y otros minerales, ya las demarcaciones estarían hechas hace mucho tiempo y se respiraría un relativo clima de paz y concordia, aun en medio de los problemas subsistentes. Ello no será posible mientras dure la adicción de nuestros gobiernos –y del estamento político de todas las tendencias– al extractivismo y a las cómodas regalías. En virtud de lo cual la única manera de ponerle un parado a la presente situación es revisar, reglamentar y redimensionar, por consenso entre todos los actores sociales involucrados y en especial los más vulnerables, dichas actividades hasta lograr una solución equilibrada con todas las dificultades que esto implica. Solo entonces podría iniciarse un proceso de transformación revolucionaria, con un eco-etnosocialismo como paradigma alternativo, en pro de la defensa del Planeta y de todos los seres que lo habitan.

Dr. Esteban Emilio Mosonyi.
Caracas, 4 de marzo de 2013.

Cantando-protestando "Pa' Sabino" frente al MP el pasado 4 de marzo.Foto de Masaya Llavaneras Blanco.

Cantando-protestando “Pa’ Sabino” frente al MP el pasado 4 de marzo.
Foto de Masaya Llavaneras Blanco.

Escucha “Pa’ Sabino” acá:  http://www.ivoox.com/pa-sabino_md_1833707_1.mp3″

Protesta frente al Ministerio Público el pasado 4 de marzo.Foto de Oswaldo Pacheco Guzmán.

Protesta frente al Ministerio Público el pasado 4 de marzo.
Foto de Oswaldo Pacheco Guzmán.

ni explotadas, ni heroinas, ni abnegadas, MUJERES LIBRES COMO NOS DA LA GANA.

Under one small star, By Wislawa Szymborska

My apologies to chance for calling it necessity.

My apologies to necessity if I’m mistaken, after all.

Please, don’t be angry, happiness, that I take you as my due.

May my dead be patient with the way my memories fade.

My apologies to time for the world I overlook each second.

My apologies to past loves for thinking that the latest was the first.

Forgive me, distant wars, for bringing flowers home.

Forgive me, open wounds, for pricking my finger.

I apologize for my record of minuets for those who cry from the depths.

I apologize to those who wait in railway stations for being asleep today at 5 a.m.

Pardon me, hounded hope, for laughing from time to time.

Pardon me, deserts that I don’t rush to you bearing a spoonful of water.

And you, falcon, unchanging year after year, always in the same cage,

your gaze always fixed on the same point is space,

forgive me, even if it turns out you were stuffed.

My apologies to the felled tree for the table’s four legs.

My apologies to great questions for small answers.

Truth, please don’t pay me much attention.

Dignity, please be magnanimous.

Bear with me, O mystery of existence, as I pluck the occasional thread from your train.

Soul, don’t take offense that I’ve only got you now and then.

My apologies top everything that I can’t be everywhere at once.

My apologies for everyone that I can’t be each woman and each man.

I know I won’t be justified as long as I live,

since I myself stand in my own way.

Don’t bear me ill will, speech, that I borrow weighty words,

then labor heavily so that they may seem light.

 

 

Apoyo absoluto a AVESA, casa de las mujeres desde hace décadas

Abuso y cierre

Que un niño, niña o adolescente (muchacha o muchacho) se encuentre involucrado en alguna actividad sexual abusiva, obedece a la posición de poder que tiene el adulto abusador sobre la víctima. El abuso sexual ocurre cuando existe una asimetría de poder entre las partes por diferencia de edad -que implica necesariamente diferencias a niveles psicológicos- agravado por las condiciones de ventaja del victimario sobre la víctima, bien por que tiene autoridad sobre ésta o cuenta con su confianza; o por las estrategias de control que utiliza para consumar el abuso: seducción, soborno, intimidación, amenazas, o cualquier forma de manipulación psicológica , incluyendo el uso de fuerza física o armas ( Kempe, Sgroi, Ramírez).

Cuando el abuso sexual sucede dentro del hogar y es perpetrado por algún adulto de la familia, se llama incesto. Desde el punto de vista del Código Penal se considera que hay incesto sólo cuando media un vínculo consanguíneo entre las partes. Desde una perspectiva psicológica, las situaciones calificadas como incestuosas abarcan un espectro más amplio e incluyen cualquier tipo de contacto sexual directo (desde manoseos y toqueteos, hasta la violación) o indirecto (exposición a material pornográfico, exhibicionismo, sexo cibernético, entre otros) del niño, niña o adolescente con otra persona de su hogar – sea consanguínea o no- con quien exista la relación de poder sobre la que se sostiene el abuso sexual (el padre biológico, el abuelo, la tía, el padrastro, el hermano mayor). Desde este punto de vista, lo importante es el lugar simbólico que el agresor ocupa para el niño, niña o adolescente.

Desde la lógica de la disparidad de poder, encontramos que el abuso sexual no siempre es perpetrado por una persona adulta. La dinámica abusiva puede ocurrir entre un adolescente o un niño grande y otro menor. La edad no es un referente cuando la victima tiene alguna discapacidad que afecta su madurez psicológica y capacidad cognitiva. Son números los casos de abuso sexual en la población con necesidades especiales.

El abuso sexual se da en hogares de todas las clases sociales sin distingo de etnia, sexo (en la etapa infantil son objeto de abuso niñas y niños en igual cuantía), religión, ubicación geográfica o tendencia política. En cambio, la garantía de atención psicológica profesional y el acceso a la justicia están absolutamente determinados por la clase social. Los más pobres no tienen acceso a atención psicológica especializada porque no existen en el sector público, y en cuanto al acceso a la justicia, a los problemas de celeridad crónicos de nuestro sistema de justicia se suma la visión culpabilizante de la víctima frecuente entre jueces y fiscales.

En Avesa hemos pautado el 28 de febrero como fecha de cierre del Servicio de Apoyo Psicológico a Victimas de Violencia Sexual y Doméstica fundado hace 26 años y donde hemos atendido 10.903 personas. Este año los niños, niñas y adolescentes pobres y abusados sexualmente que el Estado no atiende y tampoco permite que atendamos las organizaciones no gubernamentales, se quedaran a la deriva. Esperamos respuesta pública de la Ministra de Salud antes de esa fecha.

Mercedes Muñoz. avesa1@cantv.net